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lunes, 30 de mayo de 2011

No air enough

Comparto el aire con 7000 millones de personas en el mundo y  a veces parece que no va a ser suficiente para todos. En casa, en el insti, en clases, en el parque, en la playa. Incluso cuando no hay nadie a la vista. Cuesta respirar, el oxígeno se hace poco. Aspiro con dificultad todo el aire que mis pulmones pueden  soportar y lucho por no soltar esa brizna de alivio. La ropa agobia y la necesidad de liberarme se hace insoportable. Decido ceder a mi subconsciente. Fuera los pantalones, fuera la camiseta, fuera el pañuelo, fuera todo lo que realmente no necesito. Libre. Ahora soy libre y ligera. Vuelo por encima de las nubes y saboreo el viento. Todos abajo, vestidos, enclaustrados en una imagen imposible de llevar me miran y critican. Envidia de mi libertad. Pero ahora respiro bien, el aire entra y sale de mi cuerpo fácilmente. Me acaricia. Ellos son presa del qué dirán, yo he escapado. Ahora soy solamente mía.

sábado, 28 de mayo de 2011

Errores

Mi perfección es limitada. Terriblemente limitada. Y a veces me equivoco. Conocido es el tópico de "errar es humano" pero cuando se trata de que mis padres, mis profes, o mis amigos confíen en mi, pretendo evitar la verdad que proclama esa pequeña frase. Es lo que tiene ser la hija que saca las buenas notas, la que vuelve temprano a casa, la que mide sus palabras, la que procura hacerlo todo perfecto. Bien, pues en la situación más tonta he tropezado. Me he vuelto humana. He caído en el error. En la situación más inoportuna. Y no sabía cuánto duelen las miradas de reproche, de decepción. Esperaban algo mejor de mí, y sinceramente ese Yo maduro se arrepiente. No soy perfecta, lo intento pero no me sale. Tal vez se trate de eso, de equivocarse, de errar en el camino y tener que cambiar el sentido. Así algún día seré la chica que esperan de mí, y no volveré a crear lagrimas, sino alegres sonrisas

viernes, 27 de mayo de 2011

Wake up

Esa sensación cuando tu madre te quita la manta a las siete de la mañana y te entra un terrible escalofrío que recorre toda tu columna hasta rozar tu nuca. Abres el ojo y ves todavía las estrellas en el cielo oscuro. Mentira, no las ves porque para colmo las nubes encapotan el cielo. Genial, es lunes y encima llueve. Un examen en media hora y una semana con el tiempo justo para respirar. Tienes que solucionar una discusión que tuviste el sábado con tu mejor amiga, y no encuentras los deberes que la profe recoge hoy. De pronto te paras, respiras, y por la ventana se cuela un rayo de sol furtivo que huye de las nubes. Te acaricia la mejilla y sonríes. Sí, sonríes, porque tienes motivos. Porque tienes todo un día en tus manos para modelarlo a tu manera. Así que levántate, que la vida no espera.